miércoles, 29 de septiembre de 2010

Mujeres que Cuentan, el libro

Con la introducción de Rafael Cárdenas y comentario de Carmen Amato, al fin está disponible el libro que tantos meses de trabajo ha costado.
Tenemos en el libro un aparente final feliz, aunque en realidad es un comienzo para que los lectores degusten estas historias de mujeres que vinieron de muchos lugares lejanos al puerto de Ensenada, huyendo de problemas, angustias, decepciones, o simplemente buscándose la vida, y nos cuentan cómo era entonces nuestra ciudad, tan diferente a lo que conocían, qué ocurría dentro de ellas por entonces, y qué razón tuvieron para que esos lazos que fueron atando, ya no se rompieran...





Hisorias de vida de mujeres desde sus treintas hasta sus ochentas, amas de casa, trabajadoras domésticas, empleadas, microempresarias, profesionistas, que nos abren una pequeña ventana para que nos asomemos a conocer sus historias...


Disponible sólo en lecturas, pedidos por este medio. Costo por ejemplar, $150.00 más el envío.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Un poema más a propósito de las fechas patrias. Estos poemas están abiertos a comentarios para mejorarse amigas poetas planetarias.



Celebraciones patrias
México 2010
Tengo un dolor aquí
del lado de la patria
Cristina Peri Rossi

Un calendario conmemorativo
con la imagen de Miguel Hidalgo,
intenta definir los números y los días
entre los pliegues mal planchados
después de haber cabido
en el puño cerrado de la rabia
adolorida.

En la radio
una voz que canta advierte que:
Si Adelita se fuera con otro
la seguiría por tierra y por mar
si por mar en un buque de guerra

si por tierra en un tren militar.

Entre las sombras de la tarde
el gastado ábaco de mis primeras
matemáticas
cuenta centenas en las manos
interrogantes de un cuerpo envejecido,
postrado en un sillón.

“Todo está listo
para los festejos patrios”,
anuncia un locutor animado
cuando el que canta pide:
Y si acaso yo muero en batalla
y mi cadáver lo van a sepultar
Adelita por Dios te lo ruego
que con tus ojos me vayas a llorar.

“Las importantes fechas
serán celebradas por nuestras autoridades
dando el tradicional Grito
en medio de una gran algarabía,
música, diversión y juegos pirotécnicos”,

“Además
moviendo huesos”,
completa en un susurro
mi madre
desde el vacío en que me respira.

Moviendo huesos
sollozo con las sílabas del viento
que ondean las cortinas de la casa,
huesos
que luego de desfilar por calles principales,
algunos de ellos,
serán exhibidos en Palacio Nacional
para ser admirados por el pueblo;
huesos
otros
que nos contamos en cientos,
y se entierran
sin mayores protocolos
en archivos,
en investigaciones fantasma,
en silencios culpables,
o palabras fatuas,

en fosas comunes
y corrientes
porque esas incómodas
osamentas
no son de héroes nacionales,

apenas
errores de logística,
chivos expiatorios,
coincidencias lastimosas;

simple carne de cañón
que duele
entre las horas de una madre,
bajo los escombros de tantos sueños
malogrados,
a un lado de la patria .
CJ

lunes, 20 de septiembre de 2010

Un poema...un grito que abraza a una sonrisa que a últimas fechas se ha convertido en llanto en Juárez


Nada que celebrar
Para Itzel Aguilera, en el Bicentenario

Después del Grito
el grito
que te persigue
y lo alcanza
y nos golpea en la nuca
y la deja de pie
en medio del espanto.

Después del Grito
el rugido
continuado,
tenaz
infinito.

Inútil,
pero inevitable
incontrolado
desgarrador
roto.

Después del Grito
el aullido
solo
con su eco transparente
líquido
púrpura espeso.

Estremecido
y expulsado
desde las entrañas
abatidas

Después del grito
El Grito
de los sordos
de los impasibles
de los cómplices
de los indferentes

del circo complacido
con el espectáculo de los leones.

CJ




domingo, 22 de agosto de 2010

Compartir un poema

Me mandaron este poema que quiero compartir con ustedes, se titula "Se buscan poetas"

sábado, 7 de agosto de 2010

Desde Estación Violeta Planeta Sirena del desierto

Este poema lo escribió Kathleen Doherty cuando en una clase de español tenía como tarea escoger alguna parte de su cuerpo y escribir algo sobre ella. Mientras pensaba en qué escribir se vio a sí misma caminando por su casa y salió este poema que comparto con ustedes:

El cuerpo invisible

I
Llevo el cuerpo invisible
sin preocupaciones de juventud,
de figura, de textura,
de postura y sensualidad.
Se me han olvidado las miradas de ojos claros
llenas de pasión e inocencia
y el sonido de dos respiaraciones escondidas
en el montón de pelo enredado
castaño, perfumado y brillante.
Prefiero ahora la firmeza de mis convicciones
a la de mis músculos.

II
El vehículo es el cuerpo invisible que me lleva
por las calles de nostalgia y esperanza.
Ya no me molestan más
inquietudes por las proporciones,
soy imaginaria.
El fuego de mis ojos existe todavía
y quema con una llama más fuerte, pero distante
sin respuestas, sin vínculos,
sin el deseo de ser adorada.

III
Viajo sin la cara inolvidable
y sin el estuche perfecto
guiada ahora por el mapa de arrugas
y venas azules y torturadas.
Donde tú ves manchas,
recuerdo yo las tardes plenas del verano;
y cuando me miras
y sientes miedo de la imperfección
yo celebro esta forma irónica de libertad...
el cuerpo invisible.

martes, 3 de agosto de 2010

REQUIEM POR LOS PECES EN EL RODEO





El mundo es una gran laguna,
un gran ojo acuoso por donde pasan todas las cosas
que pueden verse, incluido el futuro.

En la laguna hay millones de seres
gestándose, como pensamientos,
como líneas de una gran novela
a punto de escribirse, vidas que empiezan
a mover el fondo del agua,
a formar círculos concéntricos en la superficie,
luchando por su espacio,
abriéndose camino entre otros miles para desplazarse.

Un día, este ojo acuoso se llena de lágrimas.
Algo que muchos saben y pocos hablan
ha acontecido:
Innumerables vidas flotan sin vida,
se pudren en la orilla, no alcanzan
su ración de oxigeno.

Afuera, arriba, seres alados preparan el descenso
tendrán banquete, algunos se sienten invitados,
otros… más vale llegar a tiempo….

Abajo, adentro, hay un sonido
como estertores submarinos, la laguna huele
a pútrido, a aguas negras, a peces descompuestos,
los vecinos del lugar callados miran
que no llegan los turistas y quizá no lleguen pronto,
tal vez cuando se enteren se resistan,
no podrán venderles mojarritas
intoxicadas.

Desde la carretera se ve hermosa la laguna, desbordada,
el agua toca las orillas, queda poco espacio
para caminar en torno a ella.

Todos esperaban la lluvia
para que la laguna floreciera,
pero en El Rodeo floreció la muerte.
Ahora, es una inmensa fosa
séptica, algunos sufren, otros mueren,
otros festejan.

En la laguna El Rodeo, la muerte no anda con rodeos,
llegó directamente a ella.

Afuera, abajo, con las luchas intestinas
entre capos, nadie piensa en la laguna,
menos en los que viven de y alrededor de ella,
mucho menos aún, en los peces que han muerto
sin saber por qué ni en qué momento
subieron a vivir a las orillas,
en qué momento se volvieron cadáveres
exquisitos.

domingo, 25 de julio de 2010

D3SD3 3STACIóN FINICZ... PLANETA COLIBRI




DEJEMOS SU TRANSPARENCIA

Estos poemas son para ti,
para que sepas
que un muro de cristal nos robó
la cercanía,
yo desde aquí te miro
con más claridad y compasión
que con la que tú me miras.
Desde aquí te envío mi voz
y mis palabras
con la esperanza de que abras la puerta,
no estrellemos el cristal
pues pudieran lastimarnos sus astillas,
no dejemos el muro
pues simula una cercanía que no hemos
tenido en años, aunque nos vemos,
nuestra voz rebota, aunque nos amemos
el amor rebota,
aunque todo parezca próximo
hoy la distancia gira
180 grados.

Un cristal no se estrella
para eliminarlo
un cristal se rodea.
Quitemos el cristal del corazón.
Dejemos sólo su transparencia.